Las autoridades francesas sospechan de un grupo de delincuentes «muy profesional» como autor material del robo más importante de la historia de Francia, cometido por cuatro hombres que desvalijaron la lujosa joyería parisina Harry Winston, llevándose un botín valorado en unos 85 millones de euros.
A punta de pistola y en tan sólo 15 minutos, los delincuentes ejecutaron una operación que habían preparado al dedillo y que se desarrolló en una de las calles más exclusivas de París, donde tienen también sus boutiques modistos como Gucci o casas de subastas como Artcurial. Tiendas de "ultra lujo", como se define en internet el establecimiento atracado.
El robo en la lujosa joyería se produjo el jueves a media tarde (aunque no se conoció hasta ayer), cuando unos atracadores arrinconaron a la quincena de empleados y clientes que se encontraban en ese momento en el interior del establecimiento, ubicado en la margen derecha del río Sena, a un centenar de metros de la avenida de los Campos Elíseos y del Arco del Triunfo. Eran cuatro hombres, tres de ellos disfrazados de mujer, los que entraron en el local, en el número 29 de la avenida Montaigne, y protagonizaron el que ya se ha bautizado en Francia como el atraco del siglo. Encañonaron a asalariados y compradores y llegaron a golpear a alguno de ellos. Vaciaron las vitrinas y, en un cuarto de hora, se dieron a la fuga con sus bolsas llenas de joyas. No dispararon un solo tiro. Alguno de los ladrones hablaba francés y otros una lengua extranjera sin identificar, dijo uno de los testigos sobre el grupo de atracadores, que incluso sabía los nombres de varios empleados y conocía los escondites donde se ocultaban las joyas que no estaban a la vista.
Los medios estimaron inicialmente el botín en 50 millones de euros, cifra que fue aumentando hasta los 85 millones que la joyería declaró a su aseguradora, confirmó ayer la Fiscalía. Al menos, ese es el precio que alcanzarían las alhajas si se vendiesen en el mercado legal, algo poco probable porque ni las joyerías ni las casas de subastas de prestigio adquirirán género marcado, cuyo origen es un sonado atraco, informa "Efe". Los protagonistas del asalto de París tendrán que recurrir a mercados paralelos, dicen los expertos, quizás en Asia o Europa del Este, y probablemente desmontar y fundir la mercancía. De esa forma, el valor de las joyas en el mercado negro se situará "sólo" entre los 6 y los 24 millones de euros, según estimaciones difundidas ayer.
A punta de pistola y en tan sólo 15 minutos, los delincuentes ejecutaron una operación que habían preparado al dedillo y que se desarrolló en una de las calles más exclusivas de París, donde tienen también sus boutiques modistos como Gucci o casas de subastas como Artcurial. Tiendas de "ultra lujo", como se define en internet el establecimiento atracado.
El robo en la lujosa joyería se produjo el jueves a media tarde (aunque no se conoció hasta ayer), cuando unos atracadores arrinconaron a la quincena de empleados y clientes que se encontraban en ese momento en el interior del establecimiento, ubicado en la margen derecha del río Sena, a un centenar de metros de la avenida de los Campos Elíseos y del Arco del Triunfo. Eran cuatro hombres, tres de ellos disfrazados de mujer, los que entraron en el local, en el número 29 de la avenida Montaigne, y protagonizaron el que ya se ha bautizado en Francia como el atraco del siglo. Encañonaron a asalariados y compradores y llegaron a golpear a alguno de ellos. Vaciaron las vitrinas y, en un cuarto de hora, se dieron a la fuga con sus bolsas llenas de joyas. No dispararon un solo tiro. Alguno de los ladrones hablaba francés y otros una lengua extranjera sin identificar, dijo uno de los testigos sobre el grupo de atracadores, que incluso sabía los nombres de varios empleados y conocía los escondites donde se ocultaban las joyas que no estaban a la vista.
Los medios estimaron inicialmente el botín en 50 millones de euros, cifra que fue aumentando hasta los 85 millones que la joyería declaró a su aseguradora, confirmó ayer la Fiscalía. Al menos, ese es el precio que alcanzarían las alhajas si se vendiesen en el mercado legal, algo poco probable porque ni las joyerías ni las casas de subastas de prestigio adquirirán género marcado, cuyo origen es un sonado atraco, informa "Efe". Los protagonistas del asalto de París tendrán que recurrir a mercados paralelos, dicen los expertos, quizás en Asia o Europa del Este, y probablemente desmontar y fundir la mercancía. De esa forma, el valor de las joyas en el mercado negro se situará "sólo" entre los 6 y los 24 millones de euros, según estimaciones difundidas ayer.